06-01-2009
Tekniker-IK4 ha diseñado y desarrollado el barómetro más preciso del mundo para el Centro Español de Metrología (CEM), organismo perteneciente al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo,y que está encargado de definir las unidades legales de medida y controlar todos los instrumentos de medición. El equipamiento permitirá a España contar con un patrón primario (la primera referencia) para medir las presiones, lo que le situará como referente mundial por delante de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, los países hasta ahora más avanzados en este campo.
El barómetro, que se ha desarrollado a lo largo de los últimos diez años y ha tenido un coste superior a 1 M€, fue entregado por parte del centro tecnológico eibarrés el pasado 5 de febrero en las instalaciones del CEM en Tres Cantos (Madrid), y se pondrá en funcionamiento de manera inmediata. Así, se convertirá en la última instancia para garantizar la validez de todas las mediciones de presión en España y su compatibilidad con las realizadas en otros países, aspecto clave para el reconocimiento internacional de los intercambios comerciales y las contribuciones científico-tecnológicas.
El desarrollo de Tekniker-IK4 tiene una incertidumbre en la medición de presión absoluta de un pascal, medida que equivale aproximadamente a la presión generada por el peso de cuatro dedos de aire en un rango de medida de 1,3 atmósferas terrestres, es decir, en torno a 2.600 kilómetros de altura de aire. Esta enorme precisión, la mayor lograda hasta ahora a nivel mundial, permite a España erigirse en referente de medición de presión (patrón primario) y evita la necesidad de recurrir a equipos de otros países.
El nuevo barómetro del CEM será por tanto referente último para contrastar las medidas de presión de aparatos utilizados en infinidad de campos y aplicaciones, desde la meteorología, los altímetros de los aviones o la presión de los neumáticos de los vehículos hasta las bombonas de gas doméstico. Las aplicaciones son también muy importantes en el ámbito industrial, especialmente en los procesos de vacío.
Además, este nuevo equipamiento permitirá a España reforzar su apuesta por la investigación en áreas prioritarias definidas por la Unión Europea, como la energía, la salud, el medioambiente, la seguridad o el bienestar social, así como en campos estratégicos como las energías renovables, el agua o las nuevas tecnologías en la industria alimentaria.
Columnas de mercurio y láser
Contrariamente a otros laboratorios primarios, como el norteamericano, que miden la presión mediante ultrasonidos, el desarrollo de Tekniker-IK4 se basa en dos columnas de mercurio conectadas sobre las que se asientan sendos flotadores, en los que se disponen los reflectores de un haz láser que identifica la posición exacta del mercurio por interferometría, una técnica consistente en combinar la luz proveniente de diferentes receptores para obtener una imagen de mayor resolución.
La clave de todo el proceso de medida está en la densidad del mercurio que, a su vez, depende de la temperatura, de la presión y de la gravedad terrestre. De estas tres variables, la principal fuente de incertidumbre es la temperatura, que ha requerido un control y medida de la más alta precisión actualmente accesible, del orden de la milésima de grado.
20 años de colaboración
La confianza que ha depositado el Centro Español de Metrología en Tekniker-IK4 para el desarrollo de este barómetro es el resultado de más de dos décadas de colaboración entre ambas entidades. De hecho, constituye el punto de partida de la especialización del centro tecnológico eibarrés en ingeniería de precisión y en el aprovisionamiento de equipamiento científico, donde ha alcanzado una posición de liderazgo.
Con anterioridad a esta realización, Tekniker IK4 ya había aprovisionado al CEM con un comparador interferométrico de grandes calas patrón, dos mesas comparadoras angulares y algunos otros equipos menores. Pero, sin duda, el diseño y construcción del nuevo patrón primario de presiones ha constituido el mayor reto para la capacidad tecnológica de Tekniker-IK4.
Con más de 25 años de experiencia en la investigación en tecnología aplicada y en su transferencia al tejido industrial vasco, el centro eibarrés ha alcanzado un alto grado de especialización en cuatro grandes áreas (Ingeniería de Precisión y Mecatrónica, Ingeniería de Superficies, Ingeniería de Producción y Automatización y Tecnologías de Fabricación), lo que le permite poner su tecnología de vanguardia al servicio de cualquier tipo de tarea. En 2008, realizó desarrollos por un valor cercano a los 19 millones de euros.